Home Blogging Cuando Alicante también tenía un equipo de fútbol

Cuando Alicante también tenía un equipo de fútbol

En España existe una auténtica cultura del fútbol, hasta tal punto que casi todas las ciudades pueden presumir de tener su propio equipo de fútbol. Que a los españoles les encanta el fútbol también se nota por el hecho de que es uno de los deportes que siempre están presentes en todas las mejores casas de apuestas que se comparan en este enlace: https://www.oddschecker.com/es/casas-de-apuestas.

Además de los clubes más importantes, que siempre encabezan las clasificaciones nacionales e internacionales, los equipos más pequeños también tienen cierta importancia en la tradición española, ya que no sólo desempeñan un papel deportivo, sino también identitario, por así decirlo, debido a su naturaleza de aglutinante social para los ciudadanos.

La pasión por este deporte no se detiene ante nada, los aficionados siguen a sus equipos favoritos durante toda la temporada, a veces incluso acompañándolos en sus desplazamientos para darles apoyo, lo que les permite conocer mejor otras aficiones y visitar nuevas ciudades, generando una especie de turismo deportivo.

La ciudad de Alicante, en particular, conoce bien la importancia de tener su propio equipo, como lo demuestra la larga historia del Alicante CF, un club que durante décadas ha sido un referente deportivo y de identidad para la comunidad local, contribuyendo a reforzar el sentido de pertenencia de los ciudadanos y a dar visibilidad a la ciudad incluso fuera de las fronteras provinciales.

Desde la fundación hasta la Segunda División

El Alicante Club de Fútbol fue fundado el 14 de abril de 1918 gracias a la iniciativa de algunos aficionados al fútbol de los barrios de Carolinas y Pla del Bon Repós. Durante las primeras décadas, el equipo participó principalmente en torneos de ligas regionales y de la Tercera División. En 1932 adoptó los colores de la bandera local, es decir, azul celeste y blanco, y al cabo de unos años el club comenzó a cosechar sus primeros éxitos, logrando ascender a la Segunda División en varias ocasiones especialmente en los años 50.

Los años dorados de Alicante

Con la llegada del nuevo milenio, el equipo vivió su verdadera época dorada, sobre todo gracias al trabajo realizado por grandes presidentes como Antonio Solana (1999-2006) y Juan Antonio Iniesta (2006-2010), bajo cuya dirección el club ganó la Tercera División en la temporada 2000-01 y más tarde logró el ascenso a la Segunda División B. Uno de los mayores éxitos llegó en la temporada 2007-08, cuando el Alicante CF consiguió el ascenso a la Segunda División tras completar una temporada realmente ejemplar. Gracias también a estos éxitos, el equipo logró atraer más atención y fomentar el apoyo de la afición provincial y regional.

La quiebra de 2014

A pesar de los resultados deportivos obtenidos, el Alicante Club de Fútbol tuvo que empezar a hacer frente a dificultades económicas en los años posteriores al ascenso a Segunda División. Los costes de gestión aumentaron rápidamente, mientras que los ingresos no eran suficientes para garantizar la estabilidad financiera del equipo. Los retrasos en el pago de los salarios, las crecientes deudas y una gestión poco sostenible llevaron al club a una situación irreversible, que culminó en la quiebra y la liquidación en 2014, poniendo fin a casi 96 años de historia futbolística. Sin embargo, inmediatamente después se fundó un club sucesor, el CFI Alicante, que heredó los colores y los símbolos del antiguo equipo.

¿Qué beneficios turísticos podría tener la refundación del equipo?

El hipotético regreso del Alicante CF supondría ventajas no solo para los aficionados y los nostálgicos, sino también para la comunidad local en general, ya que los partidos de liga y copa atraen a aficionados de otras provincias y regiones, lo que se traduce en un aumento del turismo. Alicante ya es una ciudad que ofrece mucho a los nuevos visitantes en términos de turismo tradicional, con sus hermosas playas y sus numerosos puntos de interés cultural e histórico, como el Castillo de Santa Bárbara o la Explanada de España, por lo que la llegada de un nuevo tipo de turistas podría ampliar y diversificar los flujos turísticos, alargando la temporada y generando beneficios económicos adicionales para los alojamientos, restaurantes y negocios locales.

error:
Salir de la versión móvil