Había luz pero no era nuestra transcurre en un local de ensayo de un grupo de música. Allí, Guille y Alba intentan entender qué está pasando entre ellos mientras ensayan canciones y buscan también una manera de continuar con sus vidas. El espacio de ensayo se convierte así en un territorio íntimo donde la palabra, la música, el silencio y el cuerpo permiten acercarse a aquello que cuesta decir.
La pieza habla de los vínculos cuando empiezan a cambiar, del deseo de quedarse cuando todo empuja a irse y de la necesidad de seguir siendo alguien para alguien. También de la dificultad de quererse sin hacerse daño, de la pertenencia, de la vulnerabilidad y de esa incertidumbre que aparece cuando ya no sabemos si seguimos queriendo a la otra persona o si seguimos aferrados a lo que fuimos juntos.
La propuesta parte de una escena cercana y esencial, donde los dispositivos del propio ensayo forman parte del lenguaje de la obra. La música convive con el texto, los silencios y el cuerpo, generando un espacio en el que el espectador no solo observa lo que ocurre entre los personajes, sino que también completa aquello que queda abierto.
Había luz pero no era nuestra no busca resolver el conflicto de una relación, sino permanecer en ese lugar de incertidumbre y preguntarse: «¿existe algo de amor entre todo esto?»
Una creación escénica de Jose Vera junto a Guille Mocholí y Alba Tesías.
Datos del evento
20:30 horas
Caja Negra de Las Cigarreras
Entrada libre previa reserva
Reserva tu entrada aquí


