Casi tres kilómetros de arena fina y blanca convierten Los Arenales del Sol en una de las playas más visitadas de la Costa Blanca, y no solo por el color de la arena: el agua es de una calidad impresionante, y bajo la superficie hay fondos marinos que merece la pena explorar.
Detrás de la orilla, además, se despliega todo un muestrario de dunas —embrionarias, móviles, semifijas, fijas, hasta fósiles— que pocas playas pueden presumir de conservar.
Tiene un paseo marítimo que la conecta con la playa del Carabassí y que, cuando cae la tarde, se llena de vida: gente caminando, en bici, sobre patines, con pasarelas de madera que invitan a bajar hasta el agua sin prisa.
Si te animas a llegar hasta el final, encontrarás el Clot de Galvany, un humedal que hace de frontera natural entre Els Arenals del Sol (Elche) y Gran Alacant (Santa Pola), y que merece su propia visita.
Información práctica
- Playa accesible
- Bandera azul
- Servicio de socorrismo
- Chiringuitos
- Alquiler de sombrillas y hamacas
- Paseo marítimo
- Zona de comercios y restauración
- Lavapiés
- WC


